La evidencia cuantitativa respalda el potencial del aprendizaje basado en proyectos,
aunque también demuestra que sus efectos dependen de las condiciones de
implementación. Un metaanálisis que integra 66 investigaciones experimentales y
cuasiexperimentales, representadas en 190 tamaños de efecto, reporta una mejora
global moderada en los resultados de aprendizaje, con una diferencia media
estandarizada de 0,441 respecto de metodologías tradicionales (Zhang & Ma, 2023).
Los efectos alcanzan valores de 0,387 en habilidades de pensamiento y 0,379 en
actitudes hacia el aprendizaje, mientras que las intervenciones desarrolladas entre 9 y
18 semanas registran un efecto de 0,673. Los grupos conformados por cuatro o cinco
estudiantes presentan el mayor rendimiento comparativo, con un tamaño de efecto de
0,909, y las experiencias de laboratorio superan a las asignaturas predominantemente
teóricas, con valores de 0,498 y 0,393, respectivamente. Estas tendencias ofrecen una
base pedagógica para estructurar proyectos agronómicos que incorporen diagnóstico,
experimentación, seguimiento y evaluación de prácticas sostenibles.
El balance crítico de la literatura evidencia que los resultados favorables no se trasladan
automáticamente a todos los niveles educativos ni a todos los campos disciplinares. El
mismo metaanálisis señala un efecto reducido en educación universitaria, con una
diferencia media estandarizada de 0,116, frente a un efecto de 0,619 en áreas de
ingeniería y tecnología, lo que revela la influencia del contexto curricular, la duración, el
tamaño del grupo y la naturaleza práctica de las actividades (Zhang & Ma, 2023).
Además, las investigaciones en educación superior se concentran con frecuencia en
percepciones afectivas y mediciones autoinformadas, mientras que la valoración de
productos, desempeños y procesos de aprendizaje recibe menor atención (Guo et al.,
2020). La revisión de 25 estudios recientes también identifica heterogeneidad en los
criterios de diseño, en las estrategias de evaluación y en la integración de dimensiones
cognitivas y socioemocionales (Sánchez-García & Reyes-de-Cózar, 2025). En
consecuencia, persiste una brecha respecto de cómo el aprendizaje basado en
proyectos influye específicamente en la comprensión, aplicación y valoración de
prácticas agronómicas sostenibles dentro del contexto ecuatoriano y latinoamericano.
La atención de esta brecha posee relevancia social, teórica y metodológica porque
relaciona la formación profesional con desafíos productivos que afectan directamente la
conservación del suelo, la eficiencia de los insumos y la sostenibilidad de las
comunidades rurales. Experiencias recientes demuestran que proyectos de
sostenibilidad desarrollados con 67 estudiantes permiten examinar competencias como
pensamiento sistémico, anticipación y capacidad de actuación, incluso en contextos
donde existen limitaciones materiales y dificultades de coordinación (El Youssfi et al.,
2026). Asimismo, una intervención aplicada al manejo de residuos orgánicos estructura
diez sesiones de aprendizaje e integra el desarrollo de prototipos, la investigación de
mercado y la interacción con actores agroindustriales (Moure Abelenda et al., 2023). A
partir de estas evidencias, se infiere que la propuesta resulta operativamente viable
cuando utiliza parcelas didácticas, laboratorios, recursos de aula, registros de campo,
cuestionarios y rúbricas disponibles dentro de la dinámica académica habitual. El
estudio mantiene además criterios éticos de participación voluntaria, confidencialidad,
uso académico de la información y protección de la identidad de los participantes.
Sobre esta base, el estudio tiene como objetivo general analizar la contribución del
aprendizaje basado en proyectos a la enseñanza de prácticas agronómicas sostenibles